"Satanás, el dios te toda disensión, levanta diariamente nuevas sectas. Y últimamente, como yo nunca lo había previsto ni sospechado, él ha levantado una tal secta que enseña que no se debe atemorizar a los hombres con la ley, sino solo animarles suavemente con la predicación de la gracia de Cristo.”

-Martín Lutero

Evangelismo

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“Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente”

1Timoteo 1:8

En estos días se le llama “legalista” a todo aquel que pretende vivir apegado a cualquier ley, se le acusa de andar juzgando y provocando divisiones por doquier. Se nos intenta domesticar diciendo frases como: “Dios ama la paz”, o “las divisiones son del Diablo”, o “Dios odia el pecado, pero ama al pecador”. Cosas muy agradables al oído, pero que en realidad no son bíblicas, Jesucristo dijo:

No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa.”

Mateo 10:34-36 [énfasis agregados]

Y la Biblia dice:

Porque Jehová es justo, y ama la justicia; el hombre recto mirará su rostro.”

Salmo 11:7 [énfasis agregados]

¿Para quién fue dada la ley?

“conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina

1 Timoteo 1:9-10 [énfasis agregados]

Pablo dice que la ley no es para los justos, sino para los pecadores. La misma situación la vemos con Cristo, dijo:

“[…] Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores.”

Marcos 2:17 [énfasis agregados]

Eso quiere decir que la ley no es para las “buenas personas”, sino para los pecadores. Los “justos” no necesitan la ley porque ya son “merecedores” de la vida eterna.

“Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad”

Romanos 2:5-7 [énfasis agregados]

Sin embargo, esto no se debe mal entender creyendo que la salvación es por obras. El mismo Apóstol Pablo lo aclara en los capítulos siguientes:

“Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda. No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.”

Rom 3:10-12 [énfasis agregados]

“Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia.”

Romanos 4:2-3

Y:

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.”

Efesios 2:8-9 [énfasis agregados]

En resumidas cuentas: Pablo dice que si fuéramos justos no seríamos juzgados pero, como nadie es justo necesitamos un Redentor. Todo esto nos lleva a la razón de ser de la Ley:

“Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.”

Romanos 3:19-20 [énfasis agregados]

“Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes. Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo [instructor, tutor], para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.”

Gálatas 3:22-24 [énfasis agregados]

¿Qué nos enseña la Ley?

La Ley nos enseña la realidad de nuestras vidas

“¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.”

Romanos 7:7 [énfasis agregados]

Hace que nos veamos tal como Dios nos ve

“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.”

Génesis 6:5 [énfasis agregados]

Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.”

Marcos 7:21-23

Hace que reconozcamos que Dios es Justo y nuestro castigo adecuado

“Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas

Romanos 3:21 [énfasis agregados]

Dios es juez justo, y Dios está airado contra el impío todos los días. Si no se arrepiente, él afilará su espada; armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.”

Salmo 7:11-12 [énfasis agregados]

“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”

Romanos 6:23 [énfasis agregados]

Hace que aceptemos que sin un Sustituto estamos perdidos

“Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.”

Romanos 3:21-26 [énfasis agregados]

¿Cuál es el uso legítimo de la Ley?

Pablo dice:

“Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente […] según el glorioso evangelio del Dios bendito, que a mí me ha sido encomendado.”

1Timoteo 1:8, 11 [énfasis agregados]

El uso legítimo de la ley es en el evangelismo porque, al despojar al hombre de todo intento de justificación por las obras, queda sin argumento alguno, sin orgullo, humilde ante Dios.

¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe.”

Romanos 3:27 [énfasis agregados]

Esto prepara la escena para que haga su aparición la Sublime Gracia de Dios:

“Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

Santiago 4:6 [énfasis agregados]

“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres”

Tito 2:11 [énfasis agregados]

En conclusiónLa ley es buena ya que prepara el duro y soberbio corazón del hombre para que pueda recibir la gracia de Dios para salvación por medio del arrepentimiento y la fe en Jesucristo.

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Según el calvinismo el ser humano no solamente comete pecado, sino que la totalidad de su ser es pecaminosa. Tal como lo dice el libro de Génesis: “Sus pensamientos eran de continuo solamente el mal”. Y, dado que somos totalmente corruptos, no existe en nosotros el deseo de elegir acercarnos a Dios y vindicarnos con Él. Esta afirmación calvinista tiene mucho sentido ya que, como lo dijo Cristo: “el que hace pecado no viene a la luz para que sus obras no sean descubiertas”. Es por ello que la “luz” debe ir a ellos, a fin de que descubran sus malas obras. La Biblia es muy clara:

“Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios.”

Romanos 3:10-11

Por ello es que Dios tuvo que dar ese primer paso. En los primeros capítulos del libro de Romanos, Pablo nos dice que Dios se dio a conocer al ser humano de tres distintas formas, por medio de: la creación, la ley (conciencia y la entregada a los judíos) y Cristo.

La primera me da testimonio de que hay un Dios, la segunda me dice que este Dios es Justo y que hay un Juicio por venir y el tercero -Cristo- muestra que hay forma de satisfacer la justicia de Dios sin padecer nosotros mismos el castigo. Así que, como ninguno de nosotros buscó a Dios, Él se nos acercó para darnos a conocer Su Salvación. Sin embargo el calvinismo deja un detalle de lado: actualmente nosotros somos luminares en el mundo, somos los portadores (indignos en mi opinión) de la luz de Cristo y de la lámpara que nos es la Palabra de Dios. Así que en este momento, podemos ser intencionales llevando el mensaje de la Cruz por doquiera que vayamos. Esto implica que no necesariamente Dios está actuando directamente -dando ese primer paso-al momento de presentar el evangelio a cada individuo. Él ya se acercó al ser humano en un momento específico de la historia. De la misma manera en que el sol no sale de noche cuando estamos buscando algo, Cristo no vuelve a dar ese “primer acercamiento” cada vez que presentamos el evangelio. Si buscamos algo de noche usamos lámparas, usamos la Biblia para mostrar qué fue lo que hizo Dios al buscar al pecador por medio de Cristo Jesús. Si miramos bien observaremos que Dios nos buscó en un momento específico de la historia y que nos ha enviado al mundo para darlo a conocer, esto lo hacemos predicando Su Palabra y el mensaje de la Cruz. Ahora bien, una vez que el inconverso ha escuchado la exposición de la Palabra de Dios, el Espíritu Santo comienza a actuar convenciendolo de su pecado, de la justicia de Dios y del juicio que vendrá. Esta obra del Espíritu no es una “obra especial” que Dios hace solamente en sus “escogidos”, es la Obra del Espíritu Santo en el mundo (en todo el mundo).

“Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.”

Juan 16:7-11 [énfasis agregados]

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Un video que presenta el Evangelismo Bíblico, sin adulterar y sin diluir. Nos enseña a Predicar como lo hizo Jesús, aplicando un principio básico:

Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes"

Parte I: Principios Bíblicos

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Parte II: Pasos Prácticos

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Al hablar de Cristo con alguien, ¿cómo presentamos el evangelio?

  • ... como una mejora de vida? Diciendo algo como esto "El ser humano tiene un vacío en su corazón con la forma de Cristo, es un vacío que solo Él puede llenar" o peor aún "Ven a Cristo y deja atrás todos tus problemas". Si presentamos el evangelio de esta manera, además de predicar una mentira, las personas que hayan "creido" se desanimarán con las primeras pruebas y volverán atrás.
  • ... solamente con la Gracia? "Dios te ama y tiene un plan maravilloso para tu vida", "Dios quiere que pases la eternidad con Él, sino ¿por qué murió Cristo en la cruz?" o "Cristo está tocando a la puerta de tu corazón, no lo dejes fuera, déjalo entrar". Este tipo de evangelio tiene el problema de que el pecador cree que le está haciendo un favor a Dios y que por lo tanto Él "le debe una". Lo que genera es un montón de "cristianos" exigentes, rebeldes y contumaces.
  • ... con Ley y Gracia? Este es el método más controversial y polémico en nuestros días, si lo usas te tildarán de "legalista" y te cuestionarán diciendo que "Cristo abolió la ley"; sin embargo es el método que vemos a todos los Apóstoles y Profetas emplear a lo largo de toda la Biblia; es más es el método que usaba Cristo. Un campo sin arar no puede ser sembrado, para preparar el terreno tenemos que: romper la tierra, revolverla y apartar todo estorbo que haya quedado en evidencia. Ese es el trabajo de la ley, con su dureza penetra hasta lo más profundo del corazón y trae a la luz (en la conciencia de quien escucha) todas aquellos pecados que ha cometido en contra de Dios; esto produce arrepentimiento y deja a la persona preparada para poner su fe en Cristo (por medio de la presentación de la Gracia).
¿Qué evangelio estamos predicando, el de la Biblia o uno más "cómodo"?

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