“Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente”
1Timoteo 1:8
En estos días se le llama “legalista” a todo aquel que pretende vivir apegado a cualquier ley, se le acusa de andar juzgando y provocando divisiones por doquier. Se nos intenta domesticar diciendo frases como: “Dios ama la paz”, o “las divisiones son del Diablo”, o “Dios odia el pecado, pero ama al pecador”. Cosas muy agradables al oído, pero que en realidad no son bíblicas, Jesucristo dijo:
“No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa.”
Mateo 10:34-36 [énfasis agregados]
Y la Biblia dice:
“Porque Jehová es justo, y ama la justicia; el hombre recto mirará su rostro.”
Salmo 11:7 [énfasis agregados]
¿Para quién fue dada la ley?
“conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina”
1 Timoteo 1:9-10 [énfasis agregados]
Pablo dice que la ley no es para los justos, sino para los pecadores. La misma situación la vemos con Cristo, dijo:
“[…] Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores.”
Marcos 2:17 [énfasis agregados]



