Según el calvinismo el ser humano no solamente comete pecado, sino que la totalidad de su ser es pecaminosa. Tal como lo dice el libro de Génesis: “Sus pensamientos eran de continuo solamente el mal”. Y, dado que somos totalmente corruptos, no existe en nosotros el deseo de elegir acercarnos a Dios y vindicarnos con Él.
Esta afirmación calvinista tiene mucho sentido ya que, como lo dijo Cristo: “el que hace pecado no viene a la luz para que sus obras no sean descubiertas”. Es por ello que la “luz” debe ir a ellos, a fin de que descubran sus malas obras.
La Biblia es muy clara:
"Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios."
Romanos 3:10-11
Por ello es que Dios tuvo que dar ese primer paso. En los primeros capítulos del libro de Romanos, Pablo nos dice que Dios se dio a conocer al ser humano de tres distintas formas, por medio de: la creación, la ley (conciencia y la entregada a los judíos) y Cristo.




