Lo siguiente es la transcripción de un fragmento de la predicación Regeneración vrs Decisión, de Paul Washer.
Cuando leemos Romanos 1:16 entendemos que Pablo no estaba avergonzado del Evangelio. Eso puede parecer algo inusual para nosotros, que él haya hecho esa declaración, siendo un apóstol, el portador principal de Evangelio de Jesucristo.
Pero quiero decirles, que en la carne, Pablo tenía muchas razones para estar avergonzado del Evangelio, porque el Evangelio que él predicaba contradecía todo lo que se creía ser verdad, y todo lo que se creía que era sagrado en su cultura.
Ahora, rápidamente quiero decir esto: Pablo no hace ningún intento por ser relevante a su cultura [–como lo intenta hacer la “iglesia” moderna-]. Él no hace ningún intento de negociar un tratado con su cultura, adaptar su mensaje a la cultura [– como muchos lo hacen hoy día-], ponerle una envoltura a su mensaje o cualquier otra tontería que se ha convertido tan prominente en la comunidad cristiana de hoy.
Para el judío el Evangelio, el evangelio de Pablo, era el peor tipo de blasfemia porque declaraba que el Nazareno que murió en esa cruz maldecido (Gálatas 3:13), era el Mesías y el Hijo de Dios.
