“En Los Postreros Días VENDRÁN...
...ya vinieron y están en medio de nosotros”
“...Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató...”
2 Pedro 2:1a
Antes que nada, TOMA TU BIBLIA, aférrate a la Verdad, la DOCTRINA de Cristo y comencemos a identificar las diferencias entre el Reino “Original” de Cristo y la “emulación” bíblica actual. Las enseñanzas e instrucciones que tenemos en las Sagradas escrituras son LA DOCTRINA en la que debemos perseverar. Pablo nos dice en:
“Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús.”
2 de Timoteo 1:13
El cristiano tiene que ser según Pablo
“...retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen”
Tito 1:4.
Se nos insta después en capítulo 2 de Tito a que hablemos de lo que esté de acuerdo a la SANA DOCTRINA,
“... Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos...”
Santiago 1:22
Tenemos a una nueva generación de “analfabetos Bíblicos”, que saben leer y poseen Biblias, pero raramente las leen, y prefieren averiguar su contenido leyendo otros libros acerca de ella. El fin de Satanás es arrancar, desplazar, separar a los cristianos del conocimiento, entendimiento y dependencia de la Palabra de Dios. La realidad es que NO SE PREDICA EL EVANGELIO QUE CRISTO ENSEÑÓ...sino que a través de las nuevas enseñanzas reveladoras, proféticas y prosperas de este siglo, se crean “cristianos superficiales, que NO ESTAN ARRAIGADOS a las Verdades de las Sagradas Escrituras, ni preparados para discernir entre la Verdad Bíblica y el Error.
“...Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios...”
1 Timoteo 4:1
“...Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas...”
2 Timoteo 4:3-4
“...Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido...”
Hebreos 5:12
Hoy en día, hay muchas manifestaciones de éste tipo de doctrinas erradas cuyo énfasis es en señales y prodigios, sanidad por fe, prosperidad, los nuevos apóstoles y los nuevos profetas, el dominio del reino, misiones para redimir la cultura, estrategias para la guerra espiritual, sanidad interna, los 12 pasos, psicología cristiana, activismo social evangélico, la vida con un propósito, el resurgimiento de la iglesia, ecumenismo, misticismo, la risa santa, entretenimiento en las iglesias, adoración contemporánea, versiones bíblicas que se acomodan a la cultura y tiempos actuales y traducciones bíblicas en forma visual .
La doctrina sana ha sido puesta a un lado mientras que éstas iglesias enfocan las "necesidades emocionales" de las personas a quienes ellos ven como cristianos potenciales. Todos estos movimientos y nuevas tendencias están en clara oposición a las enseñanzas de la Palabra de Dios y aún así, miles de los llamados cristianos o creyentes siguen entusiastamente éstas corrientes que están destruyendo lentamente la verdadera iglesia que sigue EL EVANGELIO.
El resultado es la corrupción de la verdad de Dios, porque no existe el deseo o el corazón por sana doctrina Bíblica. Por eso:
“...Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo...”
1 Juan 4:1
Con absoluta responsabilidad y urgencia, te animo a que:
“...No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas;...”
Hebreos 13:9
Jesús, Pablo, y Pedro nos advirtieron de la llegada de falsos maestros "ungidos" que harían mercadería de los fieles para beneficio propio. Creo que denunciar los errores y las mentiras de los falsos cristos o ungidos es válido y necesario, y esto, claro está, no es juzgar, y menos, condenar ya que LA PALABRA DE DIOS testifica LA VERDAD.